Conditown, viernes 27 de noviembre de 2009.-
Estimado Sr. Brockman: agradezco la oportunidad que me brinda para compartir con los lectores mis consideraciones en torno a temáticas tan importantes. Pero debo ser honesta en cuanto a lo que pienso: le ha copiado a Yoani Sánchez la “metodología”, y eso me decepcionó en cierto punto. Siempre he estado abierta a interactuar con mis conciudadanos, opositores y periodistas, y entiendo que acusarme a través de un blog, no es lo más justo para conmigo. De todas maneras, siento la obligación de dar respuesta a sus inquietudes, y siendo así, procedo en tal sentido.
Respuestas
1. Cuando me comprometí con la causa revolucionaria de traer a los condoleses libertad, igualdad y fraternidad, lo hice con el apoyo de mi pueblo, pero asumiendo la enorme responsabilidad de transitar por un camino difícil que exigía entrega total. Desde entonces, y que mi conciencia me lo reproche si no es así, no me he aferrado a cargos ni a honores, sino a mi deber elemental de convertir a Condolandia en un país con rostro más humano. ¿Qué causa injusta es ésta? ¿Acaso no sería una falta de mi parte, abandonar mi cargo cuando aún Condolandia no es totalmente libre, ni justa, ni humana?
A menudo, los enemigos de la libertad, descalifican a sus adversarios en todas las formas posibles y haciendo hasta lo inimaginable. El haberme tildado de dictadora, no sólo es una cobardía: ¡es también una calumnia! Y quiero que me lo diga Ud. Kent: ¿los dictadores responden preguntas? ¿Toleran ser apuntados con el dedo en busca de respuestas? ¿Responden a periodistas que escriben en blogs?
2. A la Insurrección Condocrática la inspiraron los valores más nobles y las experiencias e ideas de los más modestos y humildes. Pero, más aún, a la Insurrección Condocrática la guió la profunda convicción de que todos somos iguales, nacidos con dignidad y llamados a ser libres. No sólo no hemos renunciado a tales valores, sino que además, los hemos complementado con otros tan excelsos como la buena vecindad, la humildad, el patriotismo, la paciencia y la lealtad. Ese “plexo normativo”, único y propio de los condoleses, nos enorgullece y nos posibilita esperar con modestia la sociedad perfecta que nos hemos propuesto construir.
3. ¿Cómo enseñar a los condoleses y condolesas el valor del respeto, si su líder es quién no lo practica? No es mi deber juzgar la conducta de Hugo Chávez, Castro o Kim Jong-il, como tampoco lo es juzgar la de Cristina Fernández, Sarkozy o Barack Obama. Todos ellos, independientemente de su signo político, son mis pares, y en cuanto tales merecen mi respeto y toda mi consideración.
4. La manipulación mediática que existió tras ese discurso, es evidente, y me ha molestado un poco. En dicha oportunidad, textualmente referí: Desde aquí, desde el foro de la igualdad soberana y la paz, le respondo a la Sra. Khan con respeto y humildad, y le recomiendo JAMÁS PISAR CONDOLANDIA. En mi país, todo aquél que hace declaraciones contrarias a la honradez de su pueblo, inmediatamente es privado de su libertad, porque en Condolandia nadie injuria a nadie, ni se mancha el buen nombre, ni se acusa sin pruebas a ningún conciudadano. Como puede advertirse, pues, la recomendación de no pisar Condolandia no puede leerse como una amenaza, sino como un recordatorio de que en mi país los derechos humanos no sólo se respetan, sino que además se practican y se hacen cumplir.
5. Kent, discúlpeme, pero yo no dije eso. Cuando me referí a que el alimento de Anacondi eran los opositores, aclaré: me refiero a animales que tengo en mi casa y que buscan enfrentarla y oponérsele… ya sabe, ratones, pingüinos y esas cosas. Anacondi, pues, se sigue alimentando de “opositores”, es decir, de ratones, pingüinos y esas cosas…
6. El Muro de los Sueños jamás podría convertirse en una cortina de hierro, por la sencilla razón de que no dividirá ni excluirá. El Muro de los Sueños incluirá, porque rodeará a toda la isla y nos recordará día tras día, que nuestra única condena, es la condena a vivir juntos, fraternalmente y en condiciones de igualdad. No le pido que esté de acuerdo con esto. Tampoco se lo pido a los opositores. Pero si no me darán reconocimiento por ello, al menos pido que se llamen al silencio antes de orquestar una campaña infundada de desprestigio hacia mi persona.
7. Orwell es un escritor extraordinario, y lo demuestra una vez más al escribir tan exquisita reflexión. Le agradezco por compartir conmigo palabras tan sabias, y créame que he experimentado en carne propia los destrozos que un elefante puede provocar. De pequeña, un elefante destruyó los arrozales de mi padre, y desde entonces he comprendido vivencialmente que lo que el hombre construye, puede ser destruido por la naturaleza en apenas horas. Gracias por acercarnos tan hermoso párrafo a mí y a los lectores.
Kent: he trabajado duro por la libertad de mi pueblo, y teniendo siempre presente que toda la gloria del mundo es pasajera y apenas cabe en un grano de arroz. Ningún ideal ha muerto, y la Insurrección Condocrática permanece viva nutriéndose de las ideas y los sueños de los condoleses y las condolesas. Y dígame Kent: si podemos soñarlo, podemos hacerlo, ¿no?














